martes, 28 de julio de 2009

Los cambios

En la vida siempre hay cambios, la verdad es que para mí, la vida es un viaje cuyo paisaje siempre varía pues nos lleva por lugares cada vez más dispares y variopintos.

Me refiero a los cambios de mi novela precisamente. Sigue adelante, ahora en un punto muy álgido, de mucha tensión, pero también mucha unión, aunque es precisamente este hecho lo que me ha llevado a cambiar el título.

No voy a desentrañar nada, sólo diré que el lector también tendrá que unir piezas, porque de lo contrario, se puede perder, y no es una novela de intriga, ni policiaca, recordar que es del western, pero al igual que el protagonista tiene que unir las piezas del puzzle que forman su vida, el lector también tendrá que hacerlo.

Ya voy por el capítulo diez, y no se cuando la terminaré, lo ignoro, tal y como ya os he dicho otras veces, es el protagonista quien cuenta la historia, quien la redacta según él la vive, yo no hago nada, solo escribir.

Aún así, y siguiendo con los cambios, la vida está llena de ellos, cualquier cosa que se dice o se hace lleva a algo distinto. Tal vez ese sea su misterio, su secreto, su motivo de ser, lo ignoro, sólo se que los cambios están ahí. Tal vez ni nos demos cuenta de ellos, pero cuando lo hacemos, la vida nos cambia y ellos se hacen más tocables, más existentes.

Creo que es bueno que los haya, pero creo que aún es mejor saber adaptarse a su existencia, respetar su motivo y actuar o no respecto a ellos, eso ya es cosa nuestra, pero cuando se actua en consecuencia y se actúa bien, el paisaje se vuelve tan verde y tan lleno de magnificencia que parece no poder ser real.

Mi vida ahora mismo no me parece real, aunque eso sí, voy a disfrutarla al máximo y cuando os pueda contar algo más concreto lo haré.

16 comentarios:

Maribel dijo...

Pues sí, los cambios son buenos, te hacen ver otras perspectivas. Adelante con esa novela y ya nos irás contando. Un abrazo.

lys dijo...

Pues me gustaría conocerte Frank, seguro que tendrás muchas cosas que relatarnos,

Un beso ANNE y me alegro por ti.

Menda dijo...

Con calma, niña....así será una obra soberbia, sin duda......Un abrazo.

anapedraza dijo...

Las prisas para nada son buenas... imagínate que quieres comerte tu plato favorito, pero debes de hacerlo en 3 minutos y a matacaballo, por muy rica que esté no podrás saborearla ni disfrutarla.

No tenemos el control absoluto de nuestra vida, nadie lo tiene (aunque unos sí más que otros), nos amoldamos a ella porque somos una consecuencia de ella, no nos queda otra.

Cuando estés triste, enfadada, o lo que sea, piensa que tú si puedes influir en la novela (bueno, ya sé que es lo que te dice Frank), al fin y al cabo tú eres su creadora.

¡Un beso!

MIGUEL

(http://blog.iespana.es/anapedraza)

Lola Mariné dijo...

Los cambios en la vida son lo que la hacen fascinante, y saber adaptarse a ellos demuestra inteligencia.
Un beso, niña.

anabel dijo...

Pues a disfrutar la vida al máximo con todos sus cambios.

Besotes.

weblara dijo...

Chica pues que bien pinta la novela ya estoy deseando que la acabes para yo, empezarla.
Por cierto, dame tu mail que te mande las fotos del castillo que te gusta, vale?
Besucos gordos!

Arwen Anne dijo...

Os contaré, no lo dudes Maribel, y espero que estos cambios sean permanentes, lo espero con mucha ansia

besos

Arwen Anne dijo...

Lys, mira en las etiquetas, donde pone Frank, puedes saber más de él y de su mundo

besos

Arwen Anne dijo...

Que sea soberbia no lo se, pero original sí y espero enganchar al público

besos

Arwen Anne dijo...

Las prisas no lo son Miguel, para nada, es lo peor que puede haber, sobre todo por dos cosas: ni disfrutas de las cosas, ni las haces bien

besos

Arwen Anne dijo...

Lo tendré en cuenta Lola, no lo dudes

besos

Arwen Anne dijo...

Gracias por tus palabras Weblara, te dejaré mi correo, gracias

besos

Arwen Anne dijo...

Mil gracias Anabel, tú también

besos

conxa dijo...

Pues ahi está, sea real o no, la cosa está en disfrutarla!!!

Un besazo.

Arwen Anne dijo...

Y no veas como voy a hacerlo conxa, gracias

besos