Hoy le acabo, hace escasos minutos, de dar el punto y final a una colección de relatos que van desde el tema del amor, hasta el terror. Algunos de los relatos los habéis leido aquí en el blog, cómo Ana y Frank, el sótano de la muerte, regreso al hogar, el mejor recibimiento... pues están todos esos y muchos más, un total de doce, en la colección.
Los he ordenado, corregido por dos veces y voy a enviarlo a una editorial. Tiene suficientes páginas, y está registrado, así que no le encuentro problema alguno.
Pero eso sí, tengo que decir que también he echado un par de lagrimillas, la sensación ha sido igual que cuando le puse el punto final a William, y es que en el fondo, lo se, es mi trabajo, es algo que yo he escrito, algo en lo que confío, algo que ha salido de mi interior, y se que le puede gustar al público, pues no recoge, como ya os habréis dado cuenta, un sólo tipo de relato, si no que recoge varios, así como que los narradores no son tampoco iguales, pues algunos están en primera persona y otros en tercera. Incluso hay de diferente género: aventuras, fantasía, realidad, romanticismo, western, terror, suspense... de todo un poco en escasas páginas.
En fin, que la colección está hecha, que los tengo recogidos en un sólo tomo y espero tener suerte, pero eso sí, tengo mucha suerte ya, y no sólo por haberlo terminado, también porque me siento bien conmigo misma, me siento bien cada vez que termino un relato ó algo similar, me siento muy bien, y no quiero que eso cambie por nada del mundo.
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Hace 56 minutos



